11.29.2007



transformame, por favor.

transformame.

11.24.2007

“Taxista no, tachero. Es así nena: Taxista es porque maneja un taxi. Tachero es la profesión”


Yo subí comiendo un pancho y él se preocupó porque no cayeran papas pai en el tapizado de su taxi. Lo tranquilicé contándole que me había encargado de pegarlas con mayonesa, a las papas pai.
Una de mis amigas vio la luna llenísima, y otra me dijo que le sacara una foto. Eso fue suficiente para que él tirara indicios de su condición de fotógrafo: “apoyá la cámara despacito, abrí todo el diafragma y ponela en bulbo”. Eso era lo que tenía que hacer, según él, para poder captar las luces y sombras de la luna tan llena.
Como no toleré su absolutismo, e ignorar cosas que me perturban me sale muy mal, le conté la forma en que quería sacarla yo y me descalificó diciendo que así era lo mismo que pegar un círculo blanco en una cartulina negra.
Bajé y le dije que muchas gracias. Que iba a sacar la foto. Y le pedí a mi amiga que me mandara un mensaje cuando llegara a su casa.

Él debe haber finalizado su recorrido vigilado por el zorro blanco embalsamado que descansaba en la luneta del taxi.
El pancho lo comí.
La foto no la saqué.
Y siempre, siempre… esa casi necesidad de hablarles, de preguntarles, de querer saber más, de no poder evitar tratar de entenderlos.
A los tacheros, no taxistas.


“llegué. no te preocupes, mañana pegamos una cartulina y listou”
“jaja. sabé disculpar, los taxis son mi debilidad”.

11.16.2007

desdemipanza

limpio mi conciencia
con agua que los silencios baña
proyectos
armo
(con)
relojes inexistentes,
que la vida contagia
tiempos
espero,
en sillas incómodas,
que las circunstancias generan.los días
corro
con zapatos pesados,
que las incertidumbres
prestan
las ganas enjuago
con lavandina pura,
que las miradas
lanzan
ideas
desacomodadas
con sentimientos sueltos





que vienen desdelapanza

11.09.2007

Duelo y melancolía *

¿Qué vas a hacer cuando seas grande?
Era una pregunta que rondaba en el jardín, casi tanto como la plastilina y los anillitos.
Le seguían respuestas del tipo:
- astronauta
- medico como mi papa
- bombero
- policia
(cuan alejados del futuro real, que bueno es ser niño)
Nada entendíamos de cuentas, de perspectivas de vivir solos, proyectos de viajes, de ahorros ni de deudas.

Y ahora llego la hora de “ser grande”… ¿cuándo uno es ya grande?
¿Cuándo ya no tomás más merienda?
¿Cuándo podés no dormir en casa sin avisar?
¿Cuándo las películas de terror ya no asustan?

Al final Fito tenía razón, la vida es un continúo rodar. Empezar para terminar, y poder volver a empezar, y así…
Pero cuando llega el momento de la vueltita donde terminamos: angustia, incertidumbre, temor. Pero por sobre todo, sorpresa. El cómo puede ser que ya haya pasado. Tan rápido , “problemático y febril“.

¿Así también pasará la vida?




Tengo miedo.

11.03.2007

de maria la paz

Servilletas de papel,
Pantuflas de hotel

Pañales, Vasitos
Bandejas, Barbijos

Cartuchos, Cubiertos,
Envases diversos

Bandas depilatorias
Vendas pos operatorias

Jeringas Curitas,
Agujas, Toallitas

Bolsas de residuos,
Envoltorios, preservativos,

De los que conozco, ningún descartable
Parece ser agradable

Se compra y se usa una vez
Se tira, y se olvida después

Así me sentí esta mañana
Cuando te fuiste como si nada

Me dejaste sola, olvidada,
pobre Ilusa ilusionada…

Hoy entiendo cuan desagradable
Se siente el Ser descartable.

Datos personales

Argentina
para que sepas, y leas, y veas y sientas