Los colores brillantes de nuestros legos,
se iban sumando uno a uno disparejos
Mientras construíamos eso,
que a veces nos salía muy mal
y otras tan tan bien.
Pero un día te paraste
y me dijiste, yo no juego mas.
Pateaste todo sin pedir permiso ni disculpas
y ahí me quede yo
¿y ahora,
a qué jugamos?